Cualquiera sabe que en una clase de estudiantes adolescentes siempre hay "grupitos" de personas. Están los que "dirigen", los que pasan desapercibidos, los "chaqueteros" que a la espalda de los que "dirigen" van diciendo que no los soportan pero a la hora de la verdad se acobardan y y no son capaces de poner los puntos sobre las íes; y por último están los "marginados", que según los "graciosillos" de la clase son los freaks.
Pues yo y mi amiga nos encontramos en ese último. ¿Somos freaks? Quizás sí o quizás no, no me gustan las etiquetas pero no creo que ser freak sea algo malo. ¿Estamos marginadas? Yo diría que no, pero si te sientas sola en una mesa por un día, ya te están diciendo abandonada, etc. Lo que pasa es que a nosotras no nos gusta la idea de tener que seguir las ordenes de alguien, y mucho menos si son de menos edad que nosotras.
El caso es que durante dos trimestres han habido burlas, comentarios dañinos y risas hacia nosotras, hemos aguantado pero ya hay un momento en el que se te cruzan los cables y piensas "¿Que coño estoy haciendo con mi vida? ¿Por qué estoy dejando que me hagan esto si yo en mi vida he tenido problemas con nadie?" y de pronto dices "¡Esto hay que cambiarlo!". Y así hice, hace un mes o así hubo un pequeño altercado entre dos grupos de mi clase para un trabajo, yo y mi amiga estábamos en uno de ellos. Yo me sobresalté y dije de todo, luego eso repercutió a que hubiera más problemas por las redes sociales y que yo, mi amiga y "los opuestos" tuviéramos que ir a Orientación en el instituto. Desde ese día no me callo lo que antes me callaba y dije todo lo que pensaba. Hace un par de días hubo otro enfrentamiento, me dieron ganas de quitarme del instituto junto a mi amiga, pero es que no me apetece dar ese gustazo a quienes no me quieren ahí. Por eso es que voy a seguir hasta el último día de clase, sola o acompañada, pero no pienso abandonar; creo que ya está bien que sean siempre los mismos los que tengan la última palabra. No me creo una heroína, pero no voy a dejar que me pisoteen. ¿No crees?

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